Lo reconozco: me da mucha vergüenza venir a hablar de esto. He estado estos días pensando en sí hacerlo o no, pues llevo mucho sin escribir en el blog y sé que cada vez me cuesta más, por lo que esconder esta entrada me resultará muy difícil. Pero después he pensado: « ¡Qué leches! Soy un ser humano, estas cosas le pueden pasar a cualquiera y yo obré bien. ¿Vergüenza, yo? Vergüenza el que hizo lo que hizo » . Una persona, cuando expone situaciones que vive para que otras entiendan su procesamiento y puedan ayudar a gente cercana que tal vez atraviesen circunstancias parecidas, tiene un poquito la responsabilidad de abrirse con sensatez y total sinceridad. Y momentos como el que yo viví este fin de semana son tristemente comunes en población neurodivergente. En resumidas cuentas, me estafaron. El mismo día que me pasó a mí lo que os voy a relatar, a otra amiga neurodivergente que he conocido este fin de semana le pasó algo similar; hoy me ha contado que ha estado a punto de volverle...
Este es el blog de una chica autista diagnosticada en la adultez. El autismo es pasarse el videojuego de la vida en Modo Difícil. Si quieres descubrir cómo se vive con autismo, adéntrate en las profundidades de este blog. Puedes escribirme si lo consideras necesario.