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Cómo afecta la sinestesia al cerebro autista

No es raro que la sinestesia y el autismo vayan de la mano. La razón es muy sencilla: comparten un mismo punto de partida, que no es otro que el exceso de conexiones sinápticas. El exceso de conexiones sinápticas en la sinestesia implica la combinación de varios sentidos, con lo cual, la estimulación sensorial aumenta, así como lo hace también en el autismo porque mantiene los sentidos muy activos. En combinación, puede ser como una bomba. Antes de seguir, unos apuntes básicos sobre sinestesia: La sinestesia es el fenómeno mediante el cual se combinan dos o más sentidos. Las posibilidades en dichas combinaciones son prácticamente infinitas y es imposible hablar de todas ellas, pero sí que existe un consenso generalizado en lo referente a los tipos: Proyectiva. La sinestesia se experimenta como algo físico. Por ejemplo, si una de tus sinestesias es visual-auditiva y se relaciona con las voces, verás físicamente los colores cuando alguien hable. Asociativa. La sinestesia es más b...

Sentires autistas: Yo no soy/tengo TEA, yo soy autista

Años atrás, cuando todavía estaba en vigor el DSM-IV, el espectro autista se dividía y tenía un nombre diferente siguiendo una serie de criterios. Se hablaba de autista cuando tenías autismo clásico –o de Kanner– y de aspie si tenías Síndrome de Asperger. Cuando yo descubrí el espectro del autismo, no decía que era autista, sino aspie. Pero, con el tiempo, todo cambió. Me costó aceptar ese cambio y me posicioné en su día muy en contra del DSM-V cuando salió el borrador. Viéndolo en retrospectiva, creo que estaba asustada por si quedaba fuera del diagnóstico en un futuro. Pero no fue así. El DSM-V aunaba todas las características del espectro autista y las dividía, sencillamente, por grados. Ahora en tu diagnóstico no pondría autismo clásico o Síndrome de Asperger; ahora pondría Trastorno del Espectro Autista (TEA) y el grado, si se estimara oportuno. En la actualidad, todavía hay autistas que se autodefinen como aspies y personas neurotípicas que siguen dividiendo a las persona...

Descanso de asimilación

Cuando era adolescente me enfrenté, como todos, a una época de cambios. Recuerdo algo muy particular que me sucedía cada vez que en el colegio nos daban vacaciones, ya fuera en Navidad, Semana Santa o verano: notaba cómo mi personalidad cambiaba en algún aspecto. Y lo notaba en serio, con sensaciones muy físicas. Quizá me volvía más alegre, más misántropa, más madura, más reflexiva, más cabezota… lo que fuera. Pero lo notaba. Y estaba tan acostumbrada a ello, que, cuando a veces ese cambio tardaba en llegar, me ponía de malhumor sin poderlo remediar. Es más: me sentó muy mal cuando ya superé la adolescencia y no pude seguir experimentando ese tipo de cambios. Con esto quiero decir que los periodos vacacionales han sido siempre cruciales en mi vida. Y, aunque en otros también, principalmente en dos aspectos que me ayudan mucho es en mis aprendizajes y en mis adaptaciones. Al hablar de adaptaciones me refiero a cuando llegas nuevo a un lugar o empiezas algo que desconoces: curso, es...

El síndrome del impostor en el autismo

Descubrir el autismo a una edad tardía puede suponer que desarrolles lo que se conoce como  « síndrome del impostor » . El síndrome del impostor aplicado al autismo significa que hay momentos, días o épocas en las que dudas sobre tu autismo. Piensas que, en realidad, eres una persona neurotípica un poco diferente, pero que no llegas a un grado tal como para tener una estructura cerebral autística. Y siempre buscas razones para negarte tu autismo, porque crees que no mereces tener esa etiqueta: no crees ser lo suficientemente autista como para que te diagnostiquen. Me he pasado diez años diciendo que soy autista sin tener diagnóstico. Han sido años muy duros en los que la duda acechaba mucho. Personalmente, lo tenía muy claro… pero, ¿y si no? Había días que me sentía extremadamente autista, pero otros en los que me sentía la persona más neurotípica del mundo. ¿Qué podía significar eso? ¿Era autista realmente? Aunque hubiera algo dentro de mí que me dijera que sí, tener un día ...

La salida del armario autista

Salir del armario de cualquier aspecto de tu vida es siempre algo muy difícil. Implica que vas a comunicarle a la gente en la que confías algo para lo que no sabes si están preparados y desconoces por completo cuál será su reacción. Aunque sepas que pudieran encajarlo bien, tienes nervios porque no sabes qué te van a decir o cómo van a obrar en consecuencia. Sobre temas LGBTIAQ+ no he salido nunca del armario con mi familia y es algo que, en lo personal, tampoco interfiere en mi vida y me es indiferente. Para otras personas tiene mucho peso: para mí no. Pero el armario autista es muy distinto. Llevo muchos años diciéndoles a mis amigos que soy autista, desde mucho antes de tener el diagnóstico. Tal es así, que no tuve ningún armario del que salir cuando al fin obtuve el informe. Esto me facilitó las cosas con ellos, pero me hizo darme cuenta de lo difícil que es decírselo a personas que ni siquiera lo intuían. El primero al que se lo conté, después de un mes y una semana, fue a mi ...

La máscara de Michelangelo

Hoy vamos a hablar de enmascaramiento (masking). Antes de empezar, debo confesar que este es un terreno todavía en investigación para mí. Como ya sabéis, tengo el diagnóstico desde hace poco, incluso si sé desde hace más de una década que soy autista. Pero este hecho me ha mantenido ajena a cuestiones más profundas, como esta del enmascaramiento. Como que siempre he sido consciente de conductas de masking, pero muchas otras las estoy descubriendo todavía. Empecemos por describirlo. ¿Qué es el masking? Es la reacción de la persona autista ante una situación social para hacer pasar desapercibido su autismo. Es decir, es una conducta adaptativa del individuo autista para parecer neurotípico. Cuando haces masking es porque estás controlando algo: si normalmente lo haces, lo anulas; si no lo haces, intentas provocarlo o lo actúas. Soy una persona muy introvertida, aunque tengo un punto de ser sociable y me gusta hacer amigos y salir por ahí. Para muchos puedo llegar a ser una persona ...

Empatía hacia los objetos

Hasta antes de saber que era autista y que las personas autistas tienen experiencias similares a la que voy a contar a continuación, siempre pensé que tuve una especie de animismo aletargado. El animismo es una etapa infantil que se caracteriza por creer que los objetos tienen vida propia, que sienten y padecen como cualquier ser humano. Esta etapa dura apenas un tiempo. Sin embargo, en mi caso, notaba que yo iba creciendo, pero esta tendencia no desaparecía, sino que, simplemente, se atenuaba. Fue posteriormente al diagnóstico que descubrí que esto no era animismo, sino empatía hacia los objetos. Un episodio fuerte de este tipo empatía lo tuve a los ocho años de edad. Yo usaba mucho el reproductor de vídeo para grabar en cintas mis dibujos animados favoritos. Pero llegó un día que se estropeó. Había visto en la agenda telefónica de casa una pegatina pegada en la tapa. En esta pegatina salía un doctor auscultando aparatos electrónicos. Era el teléfono de un técnico. Cuando descubrí...

Conversación autística: No es egocentrismo, es cuidado

En esta entrada quiero compartir un hilo que escribí en Twitter hace un tiempo atrás, a raíz de unas declaraciones que hizo una neuropsicóloga sobre que los autistas solo se relacionan de manera egocéntrica: Os voy a hablar desde mi punto de vista sobre el mito este de que los autistas solo hablamos de lo que nos interesa y nos relacionamos egocéntricamente. Explico cómo lo vivo yo . Esto puede ser muy distinto en otras personas. Soy una persona a la que le gusta escuchar. Me gusta que la gente me hable de sí misma porque pienso que están compartiendo fragmentos de lo que son conmigo y eso es una muestra de confianza que valoro mucho. A mí me cuesta más confiar, soy más reservada. Me gusta que me pregunten por mí, pero como no estoy acostumbrada, a veces, cuando me preguntan, me bloqueo. Mi experiencia me dice que la gente no quiere historias largas, pero, ¿Cómo contar algo saltándote detalles? Si es una persona que ni fu ni fa, no me cuesta: le cuento las cosas por encima y ya está....

Prosopagnosia: Te conozco, pero te confundo

Seguro que a muchos de los que me estarán leyendo les habrá pasado aquello de que alguien les saluda por la calle y le devuelven el saludo sin saber quién es. O estar un rato hablando con alguien que se supone que conoces, pero que no ubicas y le estás siguiendo el ritmo de la conversación mientras intentas averiguar de quién se trata. La prosopagnosia es esta situación llevada al extremo y genera una sensación de confusión y vértigo cada vez que sucede alguno de estos momentos, que yo llamo episodios, porque no son tan frecuentes en mí, pero que hay personas que viven 24/7. Además, está muy ligada al autismo, aunque ser autista no te hace prosopagnósico per se . Por esta razón, hoy he decidido hablar de ello desde mi caso personal. Cuando era pequeña confundía a Will Smith con Eddie Murphy. Sí, son negros los dos, pero, ¿Parecidos? Lo que un huevo a una castaña. Con el tiempo aprendí a distinguirlos, aunque quizá también ayudó que Eddie Murphy dejó de ser tan mediático. Pero tambié...