Ir al contenido principal

Entradas

Las festividades navideñas

La Navidad es una fecha muy controvertida que gusta a algunos y que otros detestan. Entre personas autistas no hay excepción tampoco. ¿Nos gusta la Navidad? Dependerá de la persona. Personalmente, ha sido una fecha que de pequeña disfrutaba mucho. En Nochebuena nos juntábamos toda la familia materna, personas a las que veía cada sábado en casa de mi abuela. Pero aquella noche era especial : cantábamos, bailábamos, comíamos y, cuando ya habíamos hecho un poco de todo, salíamos a la calle a tocar la pandereta o la zambomba y a cantar villancicos. Los pequeños de la casa hacíamos cagar al Tió, momento que me emocionaba como el que más. Con un poco de suerte, si estábamos muy cansados y nos quedábamos dormidos al final de la noche, tal vez nos dejaran durmiendo en casa de la tía en la que se hubiera celebrado ese año. A veces, mi primo coetáneo y yo nos hacíamos los dormidos para ver si nos dejaban allí. ¿Me molestaban los ruidos y cánticos? Visto en retrospectiva, creo que sí, pero qu...

Sentires autistas: Un año de mi diagnóstico

Hoy se cumple un año de mi diagnóstico de autismo. Quería aprovechar la fecha para reflexionar sobre lo acontecido a lo largo de todo este tiempo. Ya sabéis que yo sabía que era autista ya con veinte años. ¿En qué cambió mi vida recibir el diagnóstico oficial? Pues siempre pensé que no cambiaría mucho, pero nada más lejos. Para empezar, soy más permisiva conmigo misma. Si estoy a punto de sufrir una crisis o hay algo que no me hace sentir bien, lo puedo exteriorizar desde la calma, expresar cómo me siento y mis necesidades. Esto no sucedió de la noche a la mañana. En todos estos meses ha sido un largo proceso. También es cierto que no me pasa siempre, pero sí me doy más margen y me cuido más. Además de eso, también he ido tomando conciencia de algunas características autistas que no sabía que tenía, o que sí lo sabía, pero que no atribuía al autismo. Esto, sobre todo, fue gracias a escribir en este blog. Porque al pensar sobre cómo hablar de este o aquel tema, siempre he tratado...

El sentido de la justicia

Las personas autistas tenemos un alto sentido de la justicia. Si nos ponen una injusticia delante, lo más probable que ocurra es que saltemos a la contra, incluso si ello nos perjudica. Yo debo reconocer que con los años he aprendido a no ser tan impulsiva y a ser cauta. El problema en mi caso es que, quizás, ahora me he pasado al otro extremo. Si al principio saltaba a defender a quien hiciera falta, ahora siento que me arde la rabia por dentro, pero la contengo demasiado y guardo silencio. No sé en qué momento lo cambié, pero lo estoy intentando reconducir, porque el sentido autista de la justicia es muy útil, aunque te lluevan palos por todas partes. Eso y, porque cuando intentas reprimir tu impulso justiciero, después entras en bucle por lo que no hiciste. Lo que también es verdad es que, a veces, por más que intentes racionalizar y reprimir ese impulso, se hace imposible de contener. Y es que no lo podemos evitar y os puedo dar varios ejemplos de diferente naturaleza: El p...

Las discotecas

A menudo me preguntan si no puedo hacer el sacrificio de salir de fiesta alguna vez. Es cierto que el ambiente discotequero no me gusta, pero me canso de explicar cada dos por tres que no se trata únicamente de falta de apego a esta actividad: es que me sienta mal a la salud. Mi primera vez en una discoteca sucedió cuando tenía quince años. Era una de aquellas sin alcohol pero que estaban de moda en mis tiempos. En la entrada siempre había al menos dos chicos peleándose a puñetazo limpio. Eso ya hacía que me tensara porque mi sensibilidad autista no soporta los conflictos. En el interior del recinto estaba todo oscuro, salvo por algunas luces intermitentes y camisetas blancas que brillaban en aquella extraña oscuridad. Todo eso no me ayudaba a sentirme mejor. Fumar no estaba prohibido, así que algo del olor del humo del tabaco se te impregnaba en la ropa. La música estaba muy alta y me molestaba muchísimo en los oídos. Al principio lo fui sobrellevando, pero, cuando quise darme cuen...

Sentires autistas: Misautismia, capacitismo y cuerdismo

Nunca imaginé que vendría tan pronto a tratar este asunto, pero acontecimientos recientes en mi vida me han llevado a tener que hablar de este tema en el blog. Antes que nada, definamos conceptos: Se entiende por misautismia la negación del autismo de una persona autista por parte de otras personas. El capacitismo es la discriminación o el prejuicio social contra las personas con discapacidad. A veces, ambos conceptos se mezclan. Cuando tú le cuentas a alguien que eres autista, lo haces teniendo la confianza en la persona o la institución a quien le expones una información personal tan sensible. Puedes esperar preguntas, dudas, incluso cierto grado de escepticismo… pero no que te nieguen categóricamente tu diagnóstico. Esto lo digo pensando en lo que me pasó el otro día, que ha sido el detonante para venir aquí a hablar de este tema. Como algunas personas que me leen habitualmente ya saben, estoy estudiando un máster de Psicopedagogía. Antes de empezar los estudios, me planteaba ...

Las exigencias sociales

Muchas personas autistas, al final de la semana, estamos bajo mínimos de energía. Pasamos cinco jornadas laborables moviéndonos en entornos con una gran carga de estímulos y con unos requerimientos sociales específicos. Llega el fin de semana y lo único que queremos es descansar. Pero, por supuesto, no solo necesitamos tiempo ocupando nuestras aficiones: también queremos pasar tiempo con nuestros seres queridos, ver a la familia, quedar con los amigos. Sucede que no siempre podemos. A veces organizamos planes con los demás y luego nos vemos obligados a cancelarlos por salud. Esta situación es altamente incomprendida por los demás. Estar con más gente a una persona autista le supone un esfuerzo enorme. Si, para colmo, no está bien de energía, será un sobreesfuerzo el que tendrá que realizar. Nos gusta estar con los demás, rodearnos de nuestros amigos y disfrutar de su compañía. Pero tenemos que gestionar un entorno entero y, en ocasiones, por más ilusión que nos haga, debemos ren...

El desafío de las situaciones nuevas

Afrontar una nueva situación a menudo supone nervios para cualquier persona, pero para alguien en el espectro es mucho más: significa plantarle cara a un nuevo reto, luchar contra la estructura de nuestro cerebro y mirar de frente a la incertidumbre , algo que muchas personas autistas llevan fatal. Yo entre ellas. Os voy a ejemplificar a qué me refiero con cuestiones de mi vida diaria. Lo he comentado alguna vez en este blog: soy docente y, por cómo está pensado el sistema, llevo muy mal eso de empezar a trabajar. Te mandan de un día para otro a un sitio que no conoces, plagado de gente con la que tendrás que interactuar sí o sí y que tampoco conoces de nada. No es el escenario idóneo para una persona autista. Enfrentarse a esto varias veces en un mismo curso desgasta bastante. Cuando vamos a lugares nuevos, algo que suele funcionar y que intento aplicar siempre –aunque en este caso no se puede– es ir allá donde me tocará estar los próximos días, para hacer un reconocimiento del lug...